Chusca forever and ever… Amén!!

el 08 FEBRERO, 2017

Si bien dije alguna vez, he tenido experiencias muy buenas por llevar mi cabello crespo; y otras, jummm… no tan buenas.

Es muy curioso que últimamente me preguntan con mas frecuencia cosas como: no te admiran mucho el cabello? o… no mija lo lindo suyo es el cabello, no te lo vas a dañar!. Otras, se acercan para preguntarme como me lo cuido y que me aplico. Hay incluso señoras y muchachas en el metro, que me miran, se sonríen y me saludan… Créanme me gusta sentir que puedo ser diferente, y me gusta que se acerquen a preguntarme cosas; así sean imprudentes. Me enorgullece, Al fin no son comentarios tan malos.

Cuando les contesto, a veces me extiendo y termino contando un sin fin de experiencias que he tenido, hechos desagradables que he pasado por llevar el cabello natural. La gente se sorprende, y no creen que sea así. Que les sorprende? si estamos en una sociedad cada vez mas egoísta, mal intencionada y grosera?…  Me gusta como soy, y de alguna manera mi cabello y mi estilo han ayudado a definir mi personalidad, a descubrirme cada día, a llenarme de seguridad, orgullo y fortaleza.

Pero no crean; no todo es color de rosa, no siempre te admiran de corazón. Así como he ganado amistades, conocidos y proyectos; también me he topado con personas que han hecho de mis días un desastre. Como por ejemplo aquel borracho que estaba dispuesto a arrancarme “la peluca”, en el almacén de mi amigo Julián, para quien yo trabajaba… Pleno diciembre, el almacén tetiado, yo en unas de mis mejores ventas, y aparece este borrachín; diciéndome que yo no podía trabajar con peluca. Cuando se lanzó a jalarme el cabello, me vi obligada a darle con la varilla con la que descolgábamos las gorras. Reacciones. Ah pero después lloré de la ira, y pensé: Porque no le dí mas duro?… o que tal el día que me trasquilaron en el colegio, tenía el cabello a la cintura; y le llegué a mi mamá sin un pedazo de pelo. Me faltaba un mechón de pelo!! Creo que ahí fue donde decidí no dejarme tocar el cabello de nadie, la gente piensa que uno es muy tocado… Pero no! y a mis hijas se los repito constantemente: no dejen que nadie les toque el cabello. Pero ojo esa no es la única razón por la que desconfío, hay muchas; Es mas, los que me conocen saben que no me gusta andar sola, y conocen las razones. Alguna vez iba caminando por todo el centro con mi prima, y de pronto me mechonearon (me halaron muy fuerte el cabello), obvio que yo volteé a regarme; pero me llevé una sorpresa. Eran dos habitantes de la calle, ah no, pues los señores tenían curiosidad, si el pelo era postizo o era de verdá (leáse bien ñero).  Quien dice algo? Mi prima fue la única que medio los asustó; por que yo quedé muda. Y ni hablar de la vez que se me prendió con una vela la capúl (imagínese, mi mamá me sacaba capúl) Traumatizada en 3,2,1…

Son solo algunas de las cosas que le pasan a uno por no por no optar por plancharse mas bien ese greñero. Y eso que no estoy contando las veces que las amigas no quieren salir con uno, que porque: “te miran mucho”, Aaahhh y las enemigas que se gana uno en los trabajos y las empresas; por que ellas, sólo ellas, pueden tener protagonismo físico… Como si me importara eso.

Bueno ahí les dejo la explicación a tantas veces que me han visto puta, enojada y con ganas de calvearme con la cero… Ja, pero ni lo crean, chusca hasta la muerte… como dice una mujer a quien admiro y aprecio profundamente “purocrespipower”.

Adriana C. Bonnett

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